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Estas Navidades… Yo quiero unas botas Loewe

Yo lo tengo claro, este año no quiero muchos regalos; he llegado a un punto de mi vida en el que prefiero tener pocas cosas en mi armario pero de calidad a tener muchas de peor calidad. Durante los últimos 3 años me he ido deshaciendo de bolsos, zapatos y ropa que tenía y ya no utilizaba y he ido dejando hueco en mi armario para cosas buenas, y por cosas buenas no me refiero sólo a cosas de marcas de lujo, si no a prendas con tejidos de buena calidad, bolsos de maravillosas pieles o zapatos que se adapten como guantes a mis pies.

Por suerte o por desgracia, según lo mires, no soy de esas personas a las que les sobra el dinero, no me gusta derrochar y me sabe mal pagar un dineral por algo que se que no vale tanto como piden por ello pero que, por llevar la marca que lleva las empresas se permiten ponerles esos precios desorbitados. Sin embargo, desde que me adentré en el mundo de la segunda mano estoy descubriendo auténticas joyas a precios súper asequibles.

Me he convertido en amante de los mercadillos vintage, de las tiendas outlet, de las tiendas de ropa de marca de segunda mano… no me pierdo un evento, en Madrid, en el que se vendan cosas de segunda mano, estoy continuamente buscando nuevas tiendas de segunda mano y cotilleando ofertas interesantes y no os podéis imaginar la de chollos que estoy encontrando.

En mi último viaje a Finlandia en una preciosa tienda de ropa de marca de segunda mano me compré un precioso Louis Vuitton de segunda mano impecable, modelo Speedy 30, una pasada… Y como no, en mi pequeña Reboutique me he hecho con otros bolsos de gran calidad como un bolso Gucci vintage de segunda mano y este precioso Loewe de segunda mano también (https://www.loatreboutique.com/es/bolsos-medianos/2008-bolso-loewe.html)

Además lo bueno que tienen las tiendas de ropa de segunda mano, y os hablo desde la experiencia, es que comprar en ellas es como un juego, es súper divertido. Es importante que vayas con tiempo para poder rebuscar entre todo lo que tienen, a mí lo que más me gusta es cuando ves ese Chanel de segunda mano que tanto te gusta en las manos de otra clienta, que por estar un poco dudosa lo suelta y entonces… ¡ahí estás tú! Vas corriendo a por él y ya es tuyo! La otra clienta te mira pensando ¡oh, no! No tendría que haberlo soltado… ¡ME ENCANTA! Una auténtica guerra de mujeres en buscar del bolso de segunda mano de marca con el mejor precio, en busca de la mejor ganga.

Y después de todo este rollo sobre mi amor por las tiendas de ropa de segunda mano, los outlets de ropa y los mercadillos vintage lo que quiero decir es que este año para reyes no quiero esos zapatos must de Zara, o ese abrigo que tan de moda se ha puesto de Stradivarius, yo quiero unas botas de segunda mano de Loewe, unas botas con esa piel inconfundible, con ese maravilloso tacto y que tan bonitas quedarán en mis pies.

Y tú, ¿ya sabes lo que quieres estas Navidades?