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EVITA SUSTOS EN EL AEROPUERTO. CLAVES PARA UN EQUIPAJE PERFECTO

Nos vamos de viaje y llega el temido momento de hacer el equipaje. Aunque pueda parecer sencillo, seguro que a muchas de vosotras después de tener todo listo os cuesta cerrar la maleta, ¿verdad? Oh Oh! Algo no hemos hecho bien.

Con las compañías de vuelos low cost lo que ahorramos en el billete lo perdemos en cuanto nos pasamos 100 gramos en el peso de nuestro equipaje; por eso es importante saber hacer un buen equipaje.

Aunque hacer una maleta en condiciones pueda parecer muy sencillo, no lo es. Si vamos de vacaciones más de una semana tenemos que ser muy cuidadosos con la manera en que organizamos el espacio en nuestra maleta.

Hoy os damos las claves para hacer un equipaje de 10!


Haz una lista

Todos cometemos el error de empezar a meter cosas en la maleta como locos ¿Acaso piensas ponerte ese Versace de segunda mano tan ideal que te compraste en aquella boutique vintage en pleno viaje a la Selva Negra? ¿Y la plancha de pelo? Seamos realistas. Haz una lista de todo lo que necesitas “de verdad”. Es obvio que estando de viaje no podemos pretender tener las mismas comodidades que tenemos en casa, hay que elegir. Haz una lista con lo que necesitas seguro, lo que te vendría bien y las cosas que te llevarías sólo si sobra espacio (pero no cuentes con que vaya a sobrar).

Lleva puestas las cosas que más ocupan

No es necesario ir al aeropuerto con dos jerséis, dos chaquetas, botas y los bolsillos llenos de cosas, pero tienes que pensar bien que vas a llevar puesto el día del vuelo; si vas justo de espacio ponte aquello que más te ocupa.  El aire acondicionado del avión que supone una tortura para algunas personas puede ser tu mejor aliado si vas justo de espacio en tu maleta.


Enrolla tu ropa

Enrollar la ropa en lugar de doblarla en la forma tradicional te ayudará no sólo a ahorrar muchísimo espacio sino que también llegará mucho menos arrugada.


Ocupa todo los espacios de la maleta

No hablamos sólo de llenar todos los bolsillos y compartimentos de tu maleta, de los huecos que quedan, por ejemplo, en las zapatillas o zapatos,  o entre distintas prendas. Aprovecha para rellenar esos espacios con prendas más pequeñas como calcetines o ropa interior.


Lleva siempre bolsas herméticas

Las bolsas herméticas vienen genial cuando empezamos a acumular ropa sucia;  si no la separas del resto, su hedor se extenderá por todo el equipaje.


Optimiza el neceser

A las mujeres el neceser es el elemento del equipaje que nos trae más quebraderos de cabeza, sobre todo debido a las medidas de seguridad del aeropuerto. Maquillaje, crema para el sol, after sun, nuestro champú y mascarilla… ¡es imposible meterlo todo en un neceser tan pequeño!  Hazte con formatos de viaje de todo tipo de productos o bien recipientes transparentes  para aquellas que queréis llevar vuestros productos. Y si sigue siendo excesivo siempre puedes sacar aquello que “menos necesites” o, ¿acaso necesitas un pintalabios para cada día de tus vacaciones?


Sé austero con los colores

No podemos llevarnos todo lo que tenemos en el armario ni todos los modelitos con todas las combinaciones posibles que nos hemos comprado este verano. Por eso,  el truco está en llevar prendas de colores neutros que puedan combinarse entre ellas. Con los colores neutros como el beige todo será mucho más fácil de combinar.


Elige bien el calzado

El calzado es siempre lo que más ocupa en una maleta, por lo que debes elegirlo con mucho cuidado. Todo depende del tipo de viaje que vayas a realizar pero no deberías llevar más de tres pares (claro, todo depende de cuánto te ocupen). Si vas a la playa como mucho lleva unas chanclas, unas sandalias planas y unas de tacón; si vas de turismo unas zapatillas, unas chanclas y unos zapatos o botas de montaña (sólo si sabes que vas a necesitarlos. Lleva el calzado que más ocupe puesto durante el vuelo.


No llenes la maleta

Este último punto es el más difícil de cumplir, pero lo agradecerás en el viaje de vuelta. Intenta dejar al menos un 20% de espacio en la maleta para tener espacio para las cosas que quieras traerte del viaje; quien sabe, igual encuentras un precioso Louis Vuitton de segunda mano en un mercadillo vintage en Berlín como me pasó a mí. Hagas lo que hagas siempre acabarás trayendo la maleta más llena y es una pena que tengas que dejar cosas en tierra porque no fuiste lo bastante previsor.