By 0 Comment

LAS ESTILOGRÁFICAS, UN CULTO A LA ESCRITURA

Solo aquellos que lo han probado conocen el placer de escribir con una auténtica pluma estilográfica. Hoy en día, en estos tiempos de teclados y pantallas táctiles escribir a mano parece cosa del pasado, nos trae recuerdos a infancia y a antigua costumbre; sin embargo, las plumas siguen estando presentes en los escritorios de un gran número de profesionales.

Con el paso del tiempo, además, las plumas estilográficas se han convertido en algo más que un útil de escritura, son un objeto de culto, de belleza y elegancia, no apto para cualquiera que no valore su verdadera esencia. En la actualidad las estilográficas han alcanzado la categoría de joya y sus precios, en algunos casos superan los miles de euros. No en vano, el regalo de las plumas estilográficas representa el reconocimiento a una trayectoria de triunfos y valía profesional. Muchas compañías acuden a este tipo de objeto para obsequiar a sus mejores empleados, para premiar su antigüedad, el cumplimiento de sus objetivos… se han convertido en todo un símbolo de reconocimiento.

Dentro del segmento de plumas estilográficas de lujo, Montblanc se ha hecho fuerte entre los clientes rusos y árabes, mientras que en Estados Unidos y entre algunos de los fieles coleccionistas de las plumas se mantiene el culto a marcas como Waterman o Parker. Estas plumas, como comentábamos anteriormente, las plumas de lujo, como (David Oscarson, Montblanc, Waterman, Montegrappa, Chopard, Cross…) se regalan exclusivamente como premio a una buena trayectoria en el trabajo.

No ha duda de que el profesional que firma sus documentos con una pluma estilográfica de diseño derrocha elegancia y confianza por igual. Con las plumas estilográficas la tinta fluye suavemente, las letras se unen originando una escritura más estilizada y bella, son ideales para firmar.

Las personas que utilizan plumas estilográficas suelen combinar la elegancia con el éxito, empresarios o administrativos que demuestran con este toque de distinción que su trabajo es lo primero y que las apariencias son tan importantes como la calidad del trabajo realizado.

El problema es que hacernos con una pluma estilográfica no es barato, como decíamos al principio de este post el precio de una estilográfica de lujo supera los miles de euros. Por este motivo, a veces puede ser interesante recurrir a tiendas de segunda mano porque podremos encontrar algunos modelos de estilográficas de segunda mano con descuentos  de hasta el 50-70%. Si tenemos en cuenta que los modelos de estilográficas nunca pasan de moda, no parece ninguna tontería el rebuscar en internet o en las tiendas de segunda mano de tu ciudad para encontrar una de segunda mano.

Para que os hagáis una idea de los descuentos que podéis encontrar os enseñamos una que acabamos de recibir en LÖAT Reboutique.

Esta pluma estilográfica Montblanc de segunda mano (https://www.loatreboutique.com/es/otros/5311-pluma-montblanc.html) costó hace unos años 895€; hoy, de segunda mano, la puedes encontrar por sólo 375€ y, como veis en las imágenes, está nueva, sin estrenar. Interesante ¿verdad?

La pluma es, en definitiva, ese objeto de deseo para los profesionales con el que reflejar su estatus profesional en este mundo laboral tan competitivo.