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MUCHAS GRACIAS PERO… NO ME GUSTA TU REGALO

Muchas gracias pero… ¿cuántas veces nos hemos callado ese pero al abrir un regalo? Y es que desde pequeñitos papa y mama nos enseñaron que “a caballo regalado no hay que mirarle el diente”, pero es que ¡ojo!, a veces parece que nos hacen regalos a traición, en plan, el año pasado me regalaste unos calcetines de Doraemon, este año ¡ya verás tú!

Seguro que estas Navidades todos hemos recibido algún regalo con el que nos hemos visto obligados a forzar una sonrisa de oreja a oreja y dar las gracias mientras que por dentro pensábamos: ‘¿Esto qué es y por qué me lo da a mí? ¿Se habrá equivocado?’. Si te sirve de consuelo no estás sólo; una encuesta de Lastminute.com llevada a cabo entre 2.000 británicos mostró que cuatro de cada diez personas se ven obligadas a fingir alegría al recibir algún regalo navideño.

Ahora que sabes que no estás solo vamos a darte algunas indicaciones para salir del paso en estas situaciones con amabilidad y educación.


Cámbialo o devuélvelo. 

Muchas veces, cada vez más, el regalador tiene la consideración de incluir el ticket regalo en el paquete; en este caso ¡estamos salvados!

Pero, ¿y si no lo incluye? En este caso tenemos varias opciones:

  • Callarnos y pasar a alguna de las siguientes opciones

  • Valorar la confianza que tenemos con el reglador y pedirle el ticket. Para ello podemos ser 100% sinceros o bien… ¿quién no ha soltado alguna vez una mentira piadosa? Por ejemplo y en el caso de la ropa, siempre puedes poner excusas excusas referentes a la talla. ¿Un libro? Vaya, justo te lo prestó un amigo hace dos semanas y ya lo has leído. ¿Un reloj? Las correas te dan alergia. ¿Gafas de sol? Las patillas te hacen daño.

 

Regálalo a otra persona. 

¿Parece una solución digna de un tacaño? Si sólo miras el aspecto de que no te vas a dejar ni un duro en tu próximo regalo podría parecerlo pero… ¿te has parado a pensar en los costes medioambientales que comporta la producción de los regalos que quedan olvidados y escondidos en armarios y cajones? Ahorrarás en estos tiempos de crisis y ayudarás al medio ambiente.

Pero hay que respetar al menos una norma básica: que regalador y regalado no se conozcan ni vayan a cruzar sus caminos jamás en la vida. Otra recomendación importante es no ‘re-regalar’ artículos hechos a mano o que lleven tu nombre o iniciales.

 

Dónalo. 

Generalmente no donamos cosas nuevas, sino cuando estás ya han sido usadas pero si no puedes o no quieres cambiar el regalo siempre puedes recurrir a esta opción.


Revéndelo en tiendas de segunda mano

Esta opción cada vez se está utilizando más y es que la segunda mano está de moda, ya sea en muebles, libros o ropa de segunda mano. Hoy en día puedes comprar y vender ropa de segunda mano sin ningún prejuicio.

Esta solución es la mejor en aquellos casos en los que realmente prefieras el dinero y no haya posibilidad de cambiar el artículo por algo que te pueda venir bien.

Un punto muy importante, que el regalador no se entere. No lo vendas en Ebay o en Wallapop si quien te lo ha regalado usa Ebay o Wallapop porque, ¿Qué vas a decir si te pilla? Ahora ya no podrás utilizar excusas como me venía grande”, “mi hermana lo quería” o “lo tiene gente a quien le hace más falta que a mí”.

En LÖAT Reboutique te aseguramos total confidencialidad en la venta de tus artículos de segunda mano, si tu lo deseas tus prendas no serán cargadas en nuestra tienda online para que el regalador no pueda verlas y sólo serán vendidas en nuestra tienda de ropa de segunda mano en el centro de Madrid.

Gracias a tiendas de ropa de segunda mano como LÖAT Reboutique ya no tienes por qué guardar esa chaqueta en el armario para no ponértela jamás.