By 0 Comment

SEGUNDA MANO, UNA CULTURA ARRAIGADA EN NUESTROS VECINOS EUROPEOS

Un ejemplo de que en España los negocios de segunda mano han ido con retraso con respecto al resto de Europa es Cash Converters. Desde principios de los años 80 ya había tiendas de esta cadena en Reino Unido, Estados unidos, Australia y otros países de Europa; sin embargo, en España no empezamos a verlo hasta finales de 1996. Como indica la periodista Ana Ontiveros en su artículo Tiendas de segunda mano. Productos con doble vida, la segunda mano quedaba relegada a un sector marginal y tenía connotaciones negativas. Por este mismo motivo, los españoles tenemos menos tradición en el mercado de la segunda mano.

Durante los últimos años, como comentábamos al principio, hemos visto nacer un gran número de tiendas de segunda mano que poco a poco van haciéndose un hueco en el mercado.

Este auge se debe principalmente a tres razones:

  • Conciencia medioambiental: El consumo responsable comienza a estar presente en la mente del consumidor de ahí el auge de lo vintage, de la segunda mano, del reestreno…
  • Internet: Gracias a las nuevas tecnología la venta de estos productos es mucho más sencilla y se llega a muchos más clientes
  • Crisis económica: Los españoles más afectados por la situación económica buscan precios ajustados para no excederse de sus presupuestos

Según un estudio del año 2013 del Observatorio Celetelem (Consumidores europeos en modo alternativo) estos motivos son los que hacen que en España haya aumentado notablemente el consumo de productos de segunda mano.

Sin duda alguna el mayor referente en tiendas de segunda mano es Inglaterra. Los rastros, las ventas ambulantes, las tiendas de caridad, las tiendas retro y vintage, los markets, las subastas, las ferias de antiguedades… todas estas formas de ventas de segunda mano son ya parte la cultura anglosajona, que incluso se ve reflejada en las guías turísticas donde la sección de mercadillos siempre es de las más recomendadas.

Francia, nuestro país vecino, es otro de los países con un largo recorrido en el consumo de la segunda mano. La utilización, por ejemplo, de ropa de segunda mano es común independientemente de la clase social a la que se pertenezca ya que hay tiendas de ropa de segunda mano de precios muy bajos y otras con artículos de lujo que, aunque tienes altos descuentos respecto a los precios originales sus precios de reventa siguen siendo altos; estas son tiendas de firmas como Loewe, Louis Vuitton, Valentino, Prada…

En estos países de Europa, los consumidores adquieren estas prendas por el hecho de tener algo exclusivo; ya que en este tipo de negocios de segunda mano no hay dos artículos iguales.

En el momento actual y pese al auge de la segunda mano en nuestro si que podemos ver que mientras que en otros países se trata más de una cultura ya arraigada y un pensamiento pragmático, en España es todavía consecuencia de la crisis económica; aunque la mentalidad de los consumidores de nuestro país está cambiando y adaptándose a este nuevo tipo de compra, la compra de segunda mano.